SILVIA HEREDIA HA MENTIDO A LAS 91 FAMILIAS. SILVIA HEREDIA DEBE DIMITIR

reunión Silvia Heredia

El pasado 26 de mayo, la portavoz del PP Silvia Heredia se reunió en Sevilla con la secretaria general de Vivienda de la Junta, su compañera de partido Alicia Martínez Martín. En esos momentos, el problema de las familias de las 91 viviendas de la calle Estatuto estaba ya muy presente en la agenda política municipal: ese día se celebró Junta de Portavoces en el Ayuntamiento, a la que Heredia no asistió por encontrarse en Sevilla, en la que se trató la presentación de una moción conjunta de todos los grupos al pleno del día 31 para instar a la Junta de Andalucía a que ejerciera el retracto sobre las 91 viviendas, en defensa de las familias y de sus hogares. Sin embargo, para Silvia Heredia ese asunto no debía ser en absoluto prioritario porque ese día subió a sus rr.ss. una foto con Alicia Martínez y el concejal Ángel Peña en la que decía que habían ido a Sevilla para conocer en detalle el estado de la obra del edificio del Ayuntamiento «y otros temas importantes para la ciudad». Ninguna referencia a las 91 viviendas. En un gesto de absoluta deslealtad, la portavoz del PP incluso se permitía el lujo de decir que eso es lo que debería hacer el alcalde, cuando ella sabía perfectamente que el alcalde llevaba meses solicitando una reunión con la Sra. Martínez y que el gobierno local llevaba dos años ininterrumpidos trabajando en este asunto; si hubiera sido leal con el gobierno y velara por el interés general, lo que debería haber hecho Heredia es provocar que el alcalde hubiera estado presente en esa reunión.

Pero la cosa es mucho más grave. Visto lo ocurrido después, la deslealtad de Silvia Heredia y del PP, aquí y en Sevilla, lo es con el conjunto de la Corporación y sobre todo con los vecinos y vecinas de las 91 viviendas. Vayamos por partes.
En primer lugar, Heredia ocultó al Ayuntamiento una dato absolutamente crucial, cual es que la Junta ya había recibido la comunicación oficial de la empresa adjudicataria de las viviendas de que se había producido la transmisión, y lo hizo con el deliberado propósito de que el gobierno local y el resto de grupos no supieran la verdad: que la Junta iba a dejar correr el plazo del retracto porque lo realmente cierto es que nunca ha tenido la más mínima intención de ejercer ese derecho y socorrer así a las familias.
En segundo lugar y a pesar de conocer esa situación, firmó con total desfachatez la moción junto con el resto de grupos, pero sorpresivamente, quiso introducir una nueva variable en el asunto: involucrar a la Diputación provincial, institución que jamás ha tenido nada que ver con este tema. Por ello no se le aceptó esa enmienda, que aparentemente solo buscaba desviar la atención, pero que en realidad ahora sabemos que perseguía algo más. Con esa maniobra, lo que Heredia pretendía era cargarle el muerto de su bochornosa actuación y la de su partido a otra Administración, de otro color político, porque sabía desde su reunión del día 26, y puede que desde antes, que la Junta no iba a ejercer el retracto e iba dejar tiradas a las familias. Heredia firmó con todo descaro la moción y la apoyó en el pleno del día 31, en un gesto de total hipocresía, porque sabía perfectamente lo que iba a pasar, que unas semanas más tarde, el 28 de junio, la Junta contestaría al Ayuntamiento diciendo que no iba a acudir en rescate de las familias, permitiendo que sus hogares siguieran en manos de un fondo buitre que sólo busca especular con ellos.

Después de este lamentable, vergonzoso y desleal comportamiento con estas familias, cuando más necesitadas han estado ellas de todos sus representantes públicos, a Silvia Heredia sólo le queda una salida: dimitir. Su traición a estos vecinos y vecinas lo es por extensión a todo el pueblo de Écija.